Guion
"Las autoridades sanitarias advierten: esta obra de arte puede perjudicar seriamente su salud"
por Berenguer CostaBueno, para empezar yo tengo una duda: ¿Puedo decir que la obra de Antoni Tàpies me parece un churro? Pues ya está, ya lo he dicho… Y no voy a caer en el recurso fácil de decir que los cuadros y esculturas que hace ese señor parecen hechos por niños de 5 años. ¡No! ¡Dios me libre de insultar así a unos pobres niñitos!!
¡Ah, por cierto, Pere! La sección que hiciste la semana pasada me gustó mucho y en este programa te quiero hacer una especie de homenaje (es por no llamarlo plagio descarado). En concreto voy a diseccionar la palabra del tema que me ha tocado: Salud.
Si separamos la primera letra nos queda una “ese” que sumado a las cuatro letras siguientes vendría a decir: “¡¡Ese alud que tendría que venir y llevarse por delante toda forma de arte supuestamente modernillo!!”.
Y ese es el argumento que va a conformar mi sección de hoy: Voy a defender que algunas formas de arte actuales pueden perjudicar seriamente la salud.
Cierto es que podría haber tirado por la vía fácil y con poner un solo corte de voz, hubiese demostrado mi teoría. Primero os quería preguntar: ¿consideráis que la música es una forma de arte? ¿Sí? Pues bien, oigamos esto…
(TALL ENRIQUE IGLESIAS)
Bueno, ya es suficiente… ¿Por favor, alguien me puede recoger los tímpanos? Gracias.
Después de este argumento, creo yo irrefutable, vamos a entrar en materia.
Primero os quiero hablar de un experimento que se llevó a cabo en Italia para demostrar que salud y arte pueden ir relacionados: La doctora Marina de Tommaso, de la universidad de Bari realizó el siguiente experimento: tomó a 20 sujetos voluntarios remunerados, les pidió que observaran una serie de pinturas y que las dividiesen entre las que les gustaban y las que no. Una vez hecho esto les pidió que las volviesen a observar mientras les aplicaban pequeñas descargas eléctricas. Al acabar se les pidió que midieran el dolor de las descargas y todos los “conejillos de indias” aseguraron que eran más dolorosas las descargas mientras miraban las obras consideradas “feas”. Sin embargo, la doctora Tommaso y su equipo utilizaron la misma intensidad en todas las descargas eléctricas.
Cuál es la conclusión: Pues que a los de la universidad de Bari les mola el sado. ¡Ah bueno, sí! y que el arte considerado “bello” mitiga un poquitín el dolor.
Florencio-¡Oiga! ¿¿Dice usted que pagan y además te dan descargas??
Bere- Eeeeeh…sí. ¿Quiere usted el número de la profesora Tommaso?
Florencio- ¡Ah no! ¡Yo no pago por llamar!...Como mucho a cobro revertido…
Gustavo-En tu caso va a ser “a cobro pervertido” eh?….
Bere-Bueno, bueno, señores, no se me desmadren, que se me está acabando la sección… Para terminar sólo os quiero advertir de que obras debéis evitar para que vuestra salud no se vea repercutida.
Literatura: No debéis acercaros ¡JAMÁS! A las memorias de Ana Rosa Quintana: los médicos dicen que además de un estado incipiente de estupidez también se dan síntomas alarmantes de “marujismo”. Antes os recomiendo leeros la Biblia en arameo.
Cine: Ver cine, en general, es bueno: El Padrino, Ciudadano Kane, Brácula con B de Barbate…son joyas del séptimo arte. Sin embargo, alejaos cómo de la peste de películas de José Luís Garci. Eso sí, con una excepción: Todos aquellos aquejados de insomnio y los que deseen acabar con su vida de una forma inhumanamente dolorosa.
Escultura: ¿Quien no se ha emocionado viendo las proporciones del David de Miguel Ángel (bueno, las mujeres seguro que hubiesen retocado algunas “proporciones”)? Aquí es muy sencillo: evitad acercaros o tocar cualquier obra de Tàpies: como siempre está utilizando alambre, sólo os faltaría pillar el tétanos.
Pintura: sólo os diré que no me gustaría estar en la sede de la ONU cuando esas estalactitas que puso el pintor mallorquín en el techo de la sala XX se empiecen a caer…
Ah, antes de acabar permitidme que proponga a la televisión cómo categoría artística. Y es que según tengo entendido, en el Congreso de los Diputados ya se está debatiendo si ver Telecinco se puede considerar una especie de eutanasia.
Hala! Salud y a tomar arte pero con moderación. Ya sabéis: no podemos consumir arte por vosotros.
